Cuatro personas han perdido la vida a causa de un fuerte temporal que afecta a España y ha dejado una nevada histórica que ha colapsado Madrid y otras muchas localidades del centro del país, donde el transporte terrestre está interrumpido, cientos de automóviles quedaron atrapados y el aeropuerto de la capital sigue paralizado.

Aunque remite, el riesgo de nevadas es muy alto en las regiones de Madrid y Castilla-La Mancha y zonas de la Comunidad Valenciana, donde habrá fuertes heladas los próximos días, mientras la alerta máxima se extiende ya al noreste del país. La borrasca Filomena deja, además, lluvias abundantes, viento y oleaje fuertes en otras partes.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que la borrasca pierda su fuerza a lo largo del domingo pero advierte la llegada de una dura ola de frío con temperaturas de hasta -10ºC.

«A partir del lunes 11 entrará por el oeste un anticiclón atlántico que estabilizará la situación (…) Con la llegada del anticiclón se producirá un descenso acusado de las temperaturas nocturnas, con heladas generalizadas en el interior peninsular, que serán fuertes en zonas de montaña y en amplias zonas llanas con superficie nevada, afectando sobre todo a la zona centro y áreas del interior de la mitad oriental, que es donde se están registrando las nevadas más importantes», explica la entidad a través de un documento compartido en sus redes sociales.

El Aeropuerto de Barajas detuvo todos los vuelos desde y hacia Madrid hasta nuevo aviso. Mucho viajeros han quedado en el limbo.

«Nos bajaron del avion, nos dijeron que nos iban a llevar a un hotel y aquí llevamos toda la santa noche sin que absolutamente nadie se ocupe de nosotros», señaló Manuel Garea, un ingeniero atrapado en Barajas.

‘La nevada del siglo’

La nevada en Madrid, que duró más de 30 horas seguidas, dejó una precipitación superior a los 33 litros por metro cuadrado, la mayor en la ciudad desde 1971, según informó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La capital está bloqueada con medio metro o más de espesor de nieve, según el alcalde, José Luis Martínez Almeida, que pidió al gobierno regional y al Ejecutivo español «medios humanos y materiales» suficientes para afrontar este ‘tsunami’, dijo, que puede dejar la ciudad en una situación «muy complicada» cuando las temperaturas bajen drásticamente.

Solo es posible desplazarse a pie, algo muy dificultoso y peligroso por el riesgo de desprendimientos, o en el metro, que sufre cortes puntuales, en tanto que numerosos establecimientos comerciales y hosteleros permanecen cerrados y los accesos de los hospitales amanecieron cubiertos de nieve.

Numerosas viviendas se quedaron sin agua en Madrid, electricidad ni calefacción, con temperaturas exteriores por debajo de los cero grados, según comentaron a la Agencia Efe varios de los afectados.

La Unidad Militar de Emergencias, que ayudó a liberar a los ocupantes de más de 1.300 automóviles atascados, sigue trabajando para despejar las autopistas que circunvalan Madrid.

Preocupación y alegría en el mismo escenario invernal

El fenómeno, nada habitual en la capital de España, trajo una estampa blanca de carreteras, autopistas y calles intransitables para los automóviles, pero tomadas por cientos de curiosos ansiosos de jugar y disfrutar con la nieve, a pesar de los riesgos, incluso tirarse bolas con música y esquiar en lugares tan conocidos como la Puerta del Sol, la Gran Vía y el Paseo de la Castellana, atestados de coches cualquier otro día.

«Yo que tengo más de cincuenta años, yo no lo había visto nunca y la verdad es que es algo tan, tan atípico que hay que salir de casa y disfrutarlo», dijo Alberto Soblechero, un abogado madrileño.

Las autoridades piden a los españoles permanecer en sus casas. Se trata del temporal más intensos de los últimos 50 años.

Los centros educativos de Madrid y alrededores estarán cerrados lunes y martes. Y Valencia, Castellón, Tarragona, Teruel y Zaragoza permanecen en alerta roja.