’30 monedas’: Álex de la Iglesia se resiste a dejar sus obsesiones

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Uno no puede más que quitarse el sombrero ante el primer capítulo de ’30 monedas’, la nueva serie de Álex de la Iglesia. Ambiciosa y disparatada, el prólogo a la fabulosa cabecera resulta tan contundente como desconcertante: un tipo de cierta edad y ataviado con un colgante entra armado en un banco de Ginebra y dispara a bocajarro hasta alcanzar las cajas de seguridad. Allí recoge una moneda. Al salir del banco, recibe varios disparos y, sin apenas inmutarse, da pasaporte a los policías congregados. Una vez fuera, se sube a un coche negro donde le espera un sacerdote. Al arrancarle el colgante, el tipo cae muerto y el cura que se queda con la moneda.

Los créditos, sorprendentemente, explican buena parte de lo que está sucediendo. La moneda es una reliquia sagrada, una de las treinta por las que Judas traicionó a Jesucristo. Y entonces la acción se traslada a Pedraza, el pintoresco pueblecito de Segovia en el que se desarrolla gran parte de la serie. La trama arranca cuando Elena (Megan Montaner), la veterinaria del pueblo asiste al parto de una vaca que da a luz un bebé humano. La delicada noticia llega pronto a oídos del alcalde, Paco (Miguel Ángel Silvestre), un tipo noble pero algo torpón que, presa del pánico, se dirige al nuevo cura del pueblo, el padre Vergara, al que da vida un amenazante y casi irreconocible Eduard Fernández, para ver si puede hallar alguna explicación.

En apenas unos minutos, De la Iglesia ha presentado al trío protagonista en torno a un suceso que en breve se irá complicando. Porque al pequeño lo acaba cuidando una pareja del pueblo que no pudo tener hijos y porque el que parece el tonto del pueblo no deja de lanzar extrañas advertencias al párroco. Mientras tanto, el padre Vergara intenta quitar hierro al asunto, algo difícil, atendiendo a los incidentes, cada vez más extraños, que están teniendo lugar en el pueblo. Tantos, que Paco y Elena -algo de tensión sexual hay, no lo vamos a negar- comienzan a investigar por su cuenta y descubren que el cura no solo esconde un oscuro pasado sino que guarda una de esas extrañas monedas.

Así arranca un capítulo algo más largo de lo habitual –los siete restantes duran alrededor de una hora-, que aprieta el acelerador hasta el final y que, como el resto de la serie, va intercalando el terror, el misterio, el suspense y lo fantástico con imágenes poderosísimas -la secuencia del campanario, la tela de araña, el inevitable monstruo, el hombre de paja, los ritos…-, que remiten a clásicos del terror y la ciencia ficción como ‘El exorcista’, ‘La cosa’, ‘El pueblo de los malditos’ o ‘La niebla’.

Es tan alocado el primer capítulo, que parecía lógico que la intensidad bajara con posterioridad. Es así, y tiene sentido, porque a pesar de la celeridad con la que se desencadenan muchos de los acontecimientos, ’30 monedas’ va desgranando su misterio poco a poco, a medida que va descubriendo el pasado de un personaje tan interesante con tantas aristas como el padre Vergara -Fernández está espectacular-. Y es en esa narrativa en la que De la Iglesia regresa a sus obsesiones, a asuntos como la sempiterna lucha entre el bien y el mal, la religión, los ángeles y los demonios, los evangelios apócrifos que ponen en cuestión los dogmas de la fe cristiana -¿y si el mal formara parte del plan divino?-, la filosofía, la moral y la ética, la traición, la brujería, lo castizo… Temas todos que remiten directamente a películas como ‘El día de la bestia’. Por algo su compinche en el guion ha sido, una vez más, Jorge Guerricaechevarría.

A partir del quinto episodio sí decaen, en cambio,el ritmo -algunas tramas viajan a Francia, Siria e Israel- y las pinceladas de humor, que recaen fundamentalmente en el matrimonio que conforman Paco y Merche (Macarena Gómez), ideóloga de un dúo que tiene todas las de ganar -el, político, ella, empresaria, que gestiona un matadero y un hotelito en el pueblo-. Y en este último punto, vuelve a ganar la coherencia, pero es una pena porque Miguel Ángel Silvestre está fantástico en un papel complejo que va perdiendo matices a medida que el argumento avanza.

Con una fotografía excelente, un montaje rápido y atractivo, unos efectos especiales casi siempre a la altura de tan compleja propuesta y unas interpretaciones brillantes -los cameos de Carmen Machi y Víctor Clavijo son gloria y el papel de Pepón Nieto, como guardia civil, fantástico-, es una lástima que ’30 monedas’ flojee un poco a mitad de camino para recuperarse en sus compases finales. Y en este sentido, el goteo semanal con el que HBO lanza sus producciones le puede sentar muy bien.

HBO irá desgranando ’30 monedas’ a razón de un capítulo por semana a partir de este domingo, 29 de noviembre.